Reporte de Vuelo: Lufthansa Boeing 747-800 First Class, Buenos Aires-Frankfurt

SUMARIO DEL VIAJE:

Reporte: Iberia A340-600 Business Class, Madrid-Buenos Aires
Reporte: Lounge de Star Alliance, aeropuerto de Ezeiza en Buenos Aires
Reporte: Lufthansa First Class Boeing 747-8i Buenos Aires-Frankfurt

Reporte: Lounge First Class de Lufthansa, aeropuerto de Munich T2
Reporte: Buddy Hotel en Munich


lufthansa_logo

La primera vez en mi vida que volé first class en serio, fue con Lufthansa, en uno de sus antiguos Boeing 747-400 que tenían la cabina en el piso superior, allá por el año 2006. Han pasado solo 10 años, pero con lo vertiginosa que ha sido la evolución de los productos de primera clase a nivel global, parece que hubiera sido en otra vida.

Recuerdo además que era la primera vez que viajaba con Lufthansa. Debut ideal!  Aquel día nació mi amor por esta compañía fantástica, con la que mantengo un idilio unilateral que lleva ya una década.

Antigua cabina de first class de Lufthansa, Boeing 747-400

Antigua cabina de first class de Lufthansa, Boeing 747-400

Entonces no entendía demasiado como funcionaban los programas de fidelidad, ni las fantásticas posibilidades que ofrecían. Volaba ya unas 80.000 millas al año, pagadas y en turista, particularmente entre Europa y Brasil con la vieja y maravillosa Varig en sus Boeing 777 y MD-11!

Harto de volar tantas horas apretado, eventualmente, descubrí un truco mediante el cuál conseguía upgrades a business casi sistemáticamente. Esto duró algunos años, hasta que finalmente Varig fue fagocitada por GOL Linhas Aereas.

La “classe executiva”, vista en perspectiva, no es que tuviera un gran encanto…

Business Class de Varig

Cabina de business class de Varig, McDonnell Douglas – 11

Eran los típicos recliners antiguos y gastados, apretados en un avión de 15 años de edad que ya había pasado por tres o cuatro compañías diferentes, pero para mi era el paraíso.

En fin. A mediados de 2006 necesitaba volar one-way desde Thailandia a Europa. Seguía pagando por mis vuelos en turista, pero ya había descubierto Flyertalk y el mundo de los errores tarifarios, así que con paciencia, dedicación, y medio de casualidad, encontré un vuelo en first class con Lufthansa, desde Bangkok a Londres via Frankfurt, por 450 euros. Boom.

Y como todos sabemos, se puede volver del alcohol, de las drogas, incluso de la muerte… pero no se puede volver de first.


El vuelo:

Lufthansa (LH) LH511
Buenos Aires (EZE) – Frankfurt (FRA)
Avión:  Boeing 747-800
Asiento:  1K  (First Class)
Horario salida/llegada: 05:05PM – 10:23AM
Duración:  12:18hs

Lufthansa-First-Class-100

Fast forward. Estoy descendiendo por una manga del aeropuerto de Ezeiza en Buenos Aires, 10 años más tarde, a punto de embarcar en un Boeing 747-800 también de Lufthansa, una preciosa tarde soleada del mes de mayo

Llego hasta la puerta del avión en dónde me despido del amabilísimo asistente de la compañía que se había ocupado de todos los trámites del embarque y de acompañarme hasta allí, y me reciben dos azafatas sonrientes, alemanísimas, que me recuerdan inmediatamente que hoy seré el único pasajero en la cabina.

Así de bonito lucía mi charter privado a Europa.

Lufthansa first class Boeing 747-8i

Cabina, Lufthansa first class Boeing 747-800

Una de ellas, la que me acompaña dentro de la cabina, me pregunta dónde prefiero sentarme, a lo que respondo sin dudar un segundo: “vuelo en el 1K, duermo en el 1A!”

La primera fila es casi una elección natural en estas circunstancias. Son los asientos más alejados del galley, más alejados de todo, en la nariz del avión.

Lufthansa first class Boeing 747-8i

Asientos 1A y 1K, Lufthansa first class Boeing 747-800

Tan adelante está esta fila de asientos, que incluso el cockpit está un par de metros por detrás de ella. En esta foto del perfil del avión se ve claramente.

El 1K ocupa las primeras 4 ventanillas.

Lufthansa first class Boeing 747-8i

Nariz del Boeing 747-800 de Lufthansa

Como ya comenté anteriormente, la primera clase de Lufthansa es una maravilla del buen gusto y la elegancia. Todos y cada uno de sus detalles.

Lufthansa first class Boeing 747-800

Cabina, Lufthansa first class Boeing 747-800

En medio de este ambiente tan agradable, lo único que desentonaba era selección de revistas, que realmente no estaba para pelear el premio Pulitzer.

Cabina, Lufthansa first class Boeing 747-800

Cabina, Lufthansa first class Boeing 747-800

Caras era la única revista en español, el resto era la Bunte (es la revista Gente de Alemania) y Der Spiegel, algo así como la versión alemana de la Time, pero claro… en alemán, und ich spreche kein Deutsch.

Cabina, Lufthansa first class Boeing 747-800

Cabina, Lufthansa first class Boeing 747-800

Este es el 1K, el primer asiento de la cabina y de todo el avión, en el que pasaré la mayor parte del vuelo.

Lufthansa first class Boeing 747-800

Asiento 1K, Lufthansa first class Boeing 747-800

Al otro lado del pasillo, el 1A dónde quedará montada la cama y utilizaré solo para dormir.

Asiento 1A, Lufthansa first class Boeing 747-800

Asiento 1A, Lufthansa first class Boeing 747-800

Este par de asientos en la primera fila son perfectos para viajar de a dos, si no tienes necesidad de demasiado contacto. Para mi, esta es la distancia de seguridad perfecta para una pareja durante un vuelo.

Asiento 1K, Lufthansa first class Boeing 747-800

Asiento 1A y 1K, Lufthansa first class Boeing 747-800

La otra opción interesante para parejas, en su defecto, es el par de asientos centrales de la fila 3, la última de la cabina.

Están pegados, pero son más expuestos. Eventualmente tendrás gente sentada a ambos lados del pasillo.

Cabina, Lufthansa first class Boeing 747-800

Cabina, Lufthansa first class Boeing 747-800

No los voy a aburrir otra vez con los detalles del funcionamiento del asiento, que ya describí ampliamente en mis reportes anteriores, y que podéis encontrar aquí. 

Pocos minutos después del embarque la azafata volvió a acercarse:

“Le apetece una copa de champagne, Sr. Van Norden?”

-“Porrrrrr supuesto!”

Bebida de bienvenida, Lufthansa first class

Bebida de bienvenida, Lufthansa first class

Hoy tenían a bordo Taittinger 2007 (muy vintasshhh!), que aún sin ser de los mejores que suelen ofrecer, está perfecto.  Esas burbujitas….

Bebida de bienvenida, Lufthansa first class

Bebida de bienvenida, Lufthansa first class

Junto a él, unas nueces de macadamia saladas, clásicas también en el servicio de Lufthansa, y deliciosas.

Nueces de macadamia, Lufthansa first class

Nueces de macadamia, Lufthansa first class

Hicimos el pushback 10 minutos después de la hora programada, y durante el taxi hasta la pista nos cruzamos con algunas vistas muy clásicas de Ezeiza, pero curiosas para quién viene de fuera.

Me encanta ver los aviones de Aerolíneas Argentinas desparramados por el aeropuerto.

Vistas en Ezeiza, Boeing 737 de Aerolíneas Argentinas

Vistas en Ezeiza, Boeing 737 de Aerolíneas Argentinas

B737 y A330 de Aerolíneas Argentinas

B737 y A330 de Aerolíneas Argentinas

Una vez que llegamos a la cabecera, nos detuvimos durante algunos minutos mientras aterrizaba un Boeing 767 de LAN.

LAN aterrizando en Ezeiza

LAN aterrizando en Ezeiza

Segundos después, el comandante anunció el despegue mientras rodábamos ya hacia la pista.

Entrando en pista, Lufthansa Boeing 747-800

Entrando en pista, Lufthansa Boeing 747-800

Dos ambientes con vistas 😉

Entrando en pista, Lufthansa Boeing 747-800

Entrando en pista, Lufthansa Boeing 747-800

Es impresionante lo silencioso que es este avión, sobre todo desde la primera fila, lejísimos de los motores. Lo que si se escucha bien claro es el cierre del tren de aterrizaje delantero, que tenía prácticamente debajo, a los 0:39 seg del video del despegue.

Después del decolaje, vino el purser a presentarse y entregarme el menú para el día de hoy. Una de las azafatas también se acercó con el pijama y el amenity kit, y me sugirió que podía optar por el servicio de cena en cualquier momento del vuelo.

Le propuse hacerlo enseguida, así quedábamos todos liberados, yo el primero.

Menú y carta de vinos, Lufthansa first class

Menú y carta de vinos, Lufthansa first class

El Menu

Lufthansa-Primera-Clase

Menú cena, Lufthansa first class

Lufthansa-Primera-Clase-1

Menú desayuno, Lufthansa first class

carta de vinos

Champagne, Lufhansa first class

Champagne, Lufhansa first class

Vinos tintos, Lufhansa first class

Vinos tintos, Lufhansa first class

Vinos blancos, Lufhansa first class

Vinos blancos, Lufhansa first class

El amenity kit era de Bogner, que comparado con el Rimowa de mi vuelo a Japón de hace unos días, resultaba casi insultante. Entiendo que Lufthansa estacionalmente trabaje con distintos fabricantes y marcas, pero que la diferencia entre unos y otros sea tan abismal produce un mal efecto.

El kit femenino, por el contrario, continúa siendo el Rimowa (?)

Amenity kit, Lufthansa first class

Amenity kit, Lufthansa first class

El contenido es exactamente el mismo y los productos de La Prairie excelentes, como de costumbre. Además, una de las máscaras de ojos más cómodas que he probado.

Amenity kit, Lufthansa first class

Amenity kit, Lufthansa first class

Fui al lavabo al ponerme el pijama, cosa que tranquilamente podría haber hecho en la cabina, con un poco de discreción. Pero seamos civilizados.

Lavabo, Lufthansa first class Boeing 747-800

Lavabo, Lufthansa first class Boeing 747-800

El baño estuvo impecable durante todo el vuelo. Claro que, con un solo pasajero en la cabina, todo es más fácil (y sobre todo con uno tan limpito como yo)  ?

La rosa, el símbolo de la primera clase de Lufthansa, omnipresente en toda la cabina, incluso allí.

Lavabo, Lufthansa first class Boeing 747-800

Lavabo, Lufthansa first class Boeing 747-800

También en el galley. Que monada.

Galley first class, Boeing 747-800

Galley, Lufthansa Boeing 747-800

Y desde luego en la suite. Me pregunto cuánto gastará al año Lufthansa sólo en rosas.

Lufthansa first class, Boeing 747-800

Lufthansa first class, Boeing 747-800

Cuándo la azafata vino a tomarme el pedido, insistió en traerme los tres platos principales para poder probarlos todos. Terminé aceptando dos.

Tanto si la cabina esta llena, cómo si hay un solo pasajero como hoy, el bar y los trolleys se disponen de la misma manera, es decir, cargados con todos los productos y opciones de platos.

Es el procedimiento habitual en muchas aerolíneas, pero ver toda esa puesta en escena de vinos abiertos, carros llenos de comida, etc. estando yo solo en la cabina no deja de resultarme obsceno, e incluso hacerme sentir incómodo.

Galley, Lufthansa Boeing 747-800

Bar, Lufthansa first class

Bar, Lufthansa first class

Bar, Lufthansa first class

Toallita húmeda, perfumada y caliente para limpiarse las manos antes de iniciar el servicio de cena.

Lufthansa first class, Boeing 747-800

Toalla húmeda y pétalos, Lufthansa first class

Elegí para beber el Vigneto Santa Pia 2009, un Montepulciano riquísimo que me fue servido junto a el amuse bouche, de queso mascarpone con olivas negras.

Amuse bouche, Lufthansa first class

Amuse bouche, Lufthansa first class

Mientras disfrutaba del vino, podía ver el atardecer a través de las 16 ventanillas al otro lado de la cabina. Era tan extraordinario el color y la luz que proyectaba, que me levanté varias veces a fotografiarlo. Un momento realmente mágico y conmovedor.

Lufthansa first class, Boeing 747-800

Atardecer desde el Boeing 747-800

Atardecer desde el Boeing 747-800

Atardecer desde el Boeing 747-800

A este punto, tenía todos los sentidos revolucionados. Yo solo en esta cabina, con este atardecer, esta luz, este vino… se puede pedir algo más?

Sí. Una contundente porción de caviar, acompañada con un Grey Goose on the rocks  ?

Cena, Lufthansa first class

Caviar, Lufthansa first class

Después llegó el turno de las entradas: confit de pato con jalea de mango, brunoise vegetariano con mascarpone y salmón rosado con champignones. Apenas los probé, ya que tenía por delante los dos platos principales.

Entrantes, Lufthansa first class

Entrantes, Lufthansa first class

Entrantes, Lufthansa first class

Entrantes, Lufthansa first class

Cuando terminé mi copa de vino, pensé en probar el tinto californiano, pero la azafata me sugirió uno chileno, que no estaba en la carta. Me contó que durante el vuelo de ida a Buenos Aires había escuchado muy buenos comentarios por parte de los pasajeros. Por supuesto, para no ser descortés, acepté la sugerencia  😉

Cuándo lo probé, creo que hice una mueca de sorpresa y se me abrieron los ojos. Era exactamente lo que me faltaba para redondear una noche perfecta. El LFE900 es un cabernet/syrah escandaloso. Me atrevería a decir que está entre los mejores vinos que he tomado encima de un avión. En el momento pensé que fuese carísimo, sin embargo es un vino de entre 20€/25€.

Desfilaron más copas de las que debían.

Increíble vino chileno, Lufthansa first class

Excelente vino chileno, Lufthansa first class

En medio de mi sorpresa con este vino llegó el primer plato, un lomo al romero con papas noisette, espárragos y zanahorias delicioso, y en el punto de cocción perfecto para mi gusto.

Plato principal, Lufthansa first class

Plato principal, Lufthansa first class

La idea era no comerlo todo, pero mi carnivorismo pudo más que yo.

Plato principal, Lufthansa first class

Plato principal, Lufthansa first class

Cuándo llegó el segundo principal (cuarto a esta altura) que era una pechuga de pollo rellena de tomates secos y olivas, yo ya no podía más. Estaba bueno, pero no llegué a comer ni la mitad. A esta altura di por finalizada mi cena.

Plato principal, Lufthansa first class

Plato principal, Lufthansa first class

Plato principal, Lufthansa first class

Plato principal, Lufthansa first class

Pero claro, luego pasa lo que pasa…

Postres y quesos, Lufthansa first class

Postres y quesos, Lufthansa first class

Eclair relleno con crema y frutos rojos (una bomba, literalmente), bavaroise de jengibre y surtido de quesos. Probé un poco de parmiggiano, solo de la pena que me daba rechazar todo el carro, aún cuándo se que luego lo come la tripulación.

Postres y quesos, Lufthansa first class

Postres y quesos, Lufthansa first class

Y después con esto…  chocolates Lauenstein y “espirituosos” (cognag, grappa, calvados, etc)

primera clase lufthansa 747

Chocolates y licores, Lufthansa first class

primera clase lufthansa 747

Surtido de licores, Lufthansa first class

Ok, dos chocolatitos con vino blanco dulce y basta 😉

Chocolates y vino dulce, lufthansa first class

Chocolates y vino dulce, lufthansa first class

Poquísimo después de terminar de cenar, vino el purser a preguntarme que tal había sido el servicio. Es curioso que lo haga en ese momento y no poco antes de aterrizar, me llamó la atención.

Me entretuve un rato conversando con él acerca de la compañía, hasta que llegó una azafata muy joven, con cara asustada, y le dijo algo al oido. Tenían un problema con un pasajero borracho en económica. Se disculpó y se fué a resolverlo, aparentemente con suceso, ya que no volví a oir del tema.

Bajaron las luces de la cabina, recliné mi asiento y vi la película Solace, que no es buena, aunque Anthony Hopkins siempre entretiene.

Suite 1K, Lufthansa Boeing 747

Suite 1K, Lufthansa Boeing 747

Empecé a mirar con cariño mi cama en el 1A, que tenía un aspecto absolutamente tentador. No tardé nada en saltar encima y acostarme.

Mi cama, Lufthansa first class

Mi cama, Lufthansa first class

En mi opinión, la de Lufthansa entra en el Top 5 de las mejores camas de los cielos. Es una maravilla.

Mi cama, Lufthansa first class

Mi cama, Lufthansa first class

Pudieron haber influído de alguna manera el champagne, el vodka, los vinos, la cama y el silencio absoluto de la cabina, no lo descarto, pero me dormí profundamente y desperté 6 o 7 horas después en algún lugar de la costa norte de África.

Cabina, Lufthansa first class Boeing 747-800

Cabina, Lufthansa first class Boeing 747-800

Aproveché la estupenda luz de la mañana para hacer algunas fotos de la cabina.

Lufthansa first class

Mi cama por la mañana, Lufthansa first class

Cabina, Lufthansa first class Boeing 747-800

Cabina, Lufthansa first class Boeing 747-800

El bar aún permanecía montado de la noche anterior.

Cabina, Lufthansa first class Boeing 747-800

Cabina, Lufthansa first class Boeing 747-800

Cabina, Lufthansa first class Boeing 747-800

Asientos 3K, 3G, 3D y 3A, Lufthansa first class Boeing 747-800

Ambas azafatas estaban ya en el galley de regreso de sus respectivas pausas, y el desayuno listo para servir. Lo primero que les pedí, como de costumbre, fue un ristretto para encarar la jornada en condiciones.

Ristretto, Lufthansa first class Boeing 747-800

Ristretto, Lufthansa first class Boeing 747-800

A los pocos minutos llegó el desayuno completo, pero sin las opciones calientes que ya había descartado. Tremenda pinta.

Desayuno, Lufthansa first class Boeing 747-800

Desayuno, Lufthansa first class Boeing 747-800

Todo estaba bien, a excepción del croissant y el pan, que realmente no daban la talla. Quizás había pasado demasiado tiempo desde que habían salido del horno.

Desayuno, Lufthansa first class Boeing 747-800

Desayuno, Lufthansa first class Boeing 747-800

Mientras desayunaba, me divertí muchísimo con la película italiana Se dio vuole.

Desayuno, Lufthansa first class Boeing 747-800

Desayuno, Lufthansa first class Boeing 747-800

Si todos los días empezaran así…!

Vista panorámica, Lufthansa First Class

Vista panorámica, Lufthansa First Class

Faltaba a este punto algo más de una hora para aterrizar. El cruce del atlántico lo hicimos con fuerte viento de cola, así que iniciamos en descenso a Frankfurt bastante antes de lo programado.

No sólo recuperamos los 10 minutos de retraso en la partida, sino que además nos anticipamos 40 minutos al horario de aterrizaje previsto.

Lufthansa first class Boeing 747-800

Lufthansa first class Boeing 747-800

Cuándo empezamos a descender, cambié la película por la ventanilla. El verde intenso de la primavera alemana y esta espectacular mañana soleada, ofrecían espectáculo de colores imposible de ignorar.

Descenso a Frankfurt, Lufthansa Boeing 747-800

Descenso a Frankfurt, Lufthansa Boeing 747-800

Lufthansa Boeing 747-800

Descenso a Frankfurt, Lufthansa Boeing 747-800

Aproximando a Frankfurt, Lufthansa Boeing 747

Aproximación final a Frankfurt, Lufthansa Boeing 747

Aterrizamos a las 10:23am hora local, y realizamos un corto taxi hasta el gate, dónde nos cruzamos con algunas particularidades como este A320 de Middle East Airlines y otros clásicos de las mañanas de Frankfurt como los B747 de United.

Aeropuerto de Frankfurt

Aeropuerto de Frankfurt

Desembarqué en primer lugar y me fui al First Class Lounge a esperar mi conexión a Munich, mi destino final.

Mientras me alejaba, fotito de rigor a esta belleza única en su especie.

Aeropuerto de Frankfurt, Lufthansa Boeing 747-800

Aeropuerto de Frankfurt, Lufthansa Boeing 747-800


Conclusión:

Seguramente es poco parcial la opinión de uno que acaba de volar más de 12 horas en la primera clase de Lufthansa con toda la cabina y dos tripulantes a su disposición.  Pero nunca se sabe, te toca una mala tripulación y te arruina la mitad de la experiencia.

Este no fue el caso, y tuve un vuelo extraordinario, con la excelencia habitual del servicio de first class de Lufthansa en todo su esplendor, prácticamente sin puntos bajos.

Sin ningún tipo de dudas, la primera clase de Lufthansa es el mejor producto existente en absoluto para volar entre Buenos Aires y Europa.

21 Comments

  1. guadalupe martinez cavallo 2 junio, 2016
    • Hernan Van Norden 2 junio, 2016
  2. Ale 2 junio, 2016
    • Hernan Van Norden 3 junio, 2016
  3. Jose 2 junio, 2016
    • Hernan Van Norden 2 junio, 2016
  4. Portu 3 junio, 2016
    • Hernan Van Norden 3 junio, 2016
      • Portu 3 junio, 2016
  5. Luciano 3 junio, 2016
    • Hernan Van Norden 3 junio, 2016
  6. Carolina 3 junio, 2016
    • Hernan Van Norden 3 junio, 2016
  7. Manu 3 junio, 2016
    • Hernan Van Norden 4 junio, 2016
  8. luciano Tincani 3 junio, 2016
    • Hernan Van Norden 4 junio, 2016
      • luciano Tincani 6 junio, 2016
        • Hernan Van Norden 7 junio, 2016
  9. Pepe 4 junio, 2016
    • Hernan Van Norden 4 junio, 2016

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