Reporte: Hotel MOXY Aeropuerto de Munich

SUMARIO DEL VIAJE:

Reporte: Hotel MOXY Aeropuerto de Munich
Reporte: Lufthansa Business Lounge Aeropuerto Münich
– Reporte: Lufthansa Business Class A330 Münich-Toronto
– Reporte: Air Canada Maple Leaf Lounge aeropuerto de Toronto
– Reporte: Air Canada First Class A320 Toronto-San Francisco
– Reporte: Park Central Hotel San Francisco
– Reporte: Delta SkyClub San Francisco
– Reporte: Delta Economy Class San Francisco-Los Angeles
– Reporte: Travelodge Santa Monica Hotel Los Angeles
– Reporte: Tren Amtrak Surfliner Los Angeles-San Diego
– Reporte: Airspace Lounge Aeropuerto San Diego
– Reporte: Virgin America First Class A320 San Diego-San Francisco
– Reporte: Hyat Regency Hotel San Francisco
– Reporte: Air Canada Business Class B787-900 San Francisco-Toronto
– Reporte: Air Canada Business Class B777 Toronto-Munich
– Reporte: Holiday Inn Hotel Munich


En el mes de Octubre tuve que volar a la costa oeste de Estados Unidos por cuestiones laborales y familiares. A pesar de tener billetes reservados desde hacía meses, unas semanas antes de mi partida apareció como por arte de magia esta increíble tarifa de Air Canada desde Münich a San Francisco en business class por 700€.

Ni hace falta decir que cancelé gustosamente todos mis planes previos, reservé un nuevo billete, y me organicé para posicionarme en Münich el día anterior a la partida para evitar madrugones.

MUC es un aeropuerto que transité muchísimo durante los últimos años y que amo profundamente. Si me toca hacer noche por la zona suelo alojarme en el Holiday Inn de Schwaig, que como calidad/precio me resultó siempre una buena alternativa, aunque indiscutiblemente el hotel más práctico es el Hilton, que está dentro de la terminal. Generalmente mucho más caro que el resto.

El año pasado la cadena Marriott inauguró una propiedad que desde entonces estaba esperando probar, un hotel que probablemente no sea para todo el mundo, pero desde luego sí para mi: el Moxy.

Volando entre Barcelona y Münich con Lufthansa

Volando entre Barcelona y Münich con Lufthansa

Aterricé en el nuevo terminal satélite y desde allí me fui a la T2, en donde pasa el shuttle que te lleva hasta el hotel (también tiene parada en la T1)

En Münich el shuttle es compartido por varias propiedades de la zona, y a veces va al límite.

El hotel está ubicado en un edificio muy moderno, construido a medida y lleno de luces de neón violetas en el exterior. Es muy curioso el aspecto, sobre todo estando ubicado en un polígono industrial bastante desangelado, y es un aperitivo del perfil que te encontrarás en el lobby.

No tardas mucho en darte cuenta de que va la cosa. En el lobby suena música sin parar, sin parar literalmente, no importa a que hora pases por allí, y tiene muchísimos elementos en la decoración y en la iluminación que lo hacen parecer más un pub o una discoteca que la recepción de un hotel.

Hay varias pizarras con mensajes escritos con tiza, algunos irónicos, y otros con información útil para el huésped.

La recepción es al mismo tiempo la barra del bar, en la que los recepcionistas son barmans y los barmans recepcionistas, y de la misma forma que hacen un check-in al instante se giran y ponen un Bloody Mary.

Detrás de la recepción se extiende todo el sector de mesas del bar en donde hay un futbolín/metegol, una mesa de pool, un mini ping-pong y varios juegos de mesa.

El resto del lobby, hacia el lado opuesto, tiene con un mobiliario bastante más discreto y un aspecto mucho más formal.

Allí hay un business center con un par de i-macs y una biblioteca.

También un par de salas de reuniones acristaladas bastante pintorescas.

Y al fondo de este sector un gimnasio pequeño con los elementos indispensables.


Las habitaciones

Como en todo hotel de aeropuerto que se precie, hay un monitor con los horarios y status de partidas de vuelos justo al lado de los ascensores.

Mientras subes puedes leer mensajes escritos en los espejos, algunos bastante sugerentes, en línea con el resto de la propiedad. A mi me resulta simpático.

Hay 252 habitaciones que, sin ser nada de otro mundo, son perfectamente adecuadas para pasar la noche. Tienen un tamaño razonable, una cama muy cómoda y una gran TV de LCD.

Es una propiedad muy jóven, sin ningún desgaste. El aspecto del mobiliario es impecable.

El escritorio es demasiado pequeño, y tiene un asiento incomodísimo. Este es el mayor déficit de esta habitación.

Hay varios enchufes bien distribuidos por toda la habitación, y se ofrece internet wifi gratuita que se jacta de ser extremadamente veloz, y lo es.

Otro aspecto polémico, aunque típico en un hotel de tránsito, es que no tiene armarios sino apenas algunas perchas y ganchos para colgar la ropa.

Un detalle que me encantó y al mismo tiempo me frikeó fueron estos leds debajo de la cama que se encienden automáticamente ante el menor movimiento para que puedas, por ejemplo, ir al baño por la noche sin necesidad de encender la luz general.

El baño es pequeño pero cómodo, funcional y sobre todo limpio.


El bar

Después de una ducha caliente, hice el check-in para mi vuelo del día siguiente y bajé a cenar. Frente a la recepción hay un sector con algunos sandwiches, ensaladas, snacks y bebidas que funciona tipo self-service y se paga al final de la barra.

Hay dos opciones de comida caliente: una son las cajitas con comida china que puedes calentar en un horno disponible para los huéspedes, y la otra un plato único de cocina real que varía dependiendo del día.

Si estas con coche e intención de comer en serio, hay un restaurante italiano muy bueno a menos de dos kilómetros que se llama Il Casale, a donde cené algunas veces porque está prácticamente al lado del Holiday Inn.

Por bebida ni hace falta que te muevas 😛

Sin coche, sin tiempo y sin energías, me acontenté con un sandwich de tomate, lechuga y huevo que estaba mucho mejor de lo que me esperaba. Todos estos productos, aunque envasados, están confeccionados en el día y por tanto son muy relativamente frescos.

Al día siguiente me desperté poco antes del mediodía y regresé al aeropuerto para desayunar en el Business Lounge de Lufthansa antes de embarcar rumbo a Toronto.

Era un día lluvioso y fresco, una rareza absoluta en Alemania 😉


Conclusión:

Pasé una agradable noche en esta propiedad y realmente me encantó el ambiente lúdico y divertido que lo sobrevuela, un aspecto que destacaría incluso en el centro de la ciudad, ya ni te digo en el medio de la nada!

La habitación es justa para una noche de escala, pero complicada si necesitas trabajar por lo incómodo que resulta el escritorio o si necesitas quedarte un par de días por la ausencia de armarios. Por el contrario, la cama es comodísima, la ducha excelente y la TV enorme con un buen volumen de canales.

Pagué una tarifa de 79€ sin desayuno que reservé directamente el la web del hotel y que está bien para los precios de la zona en esta época del año. Esa misma noche, el NH que está a apenas 100 metros y que es impresentable, cobraba lo mismo. Pienso adoptarlo como hotel de cabecera en MUC.

Alguien visitó el Moxy? Tienen alguna recomendación diferente en el aeropuerto de Münich?


PD: Si alguien necesita una opción low cost en el centro de la ciudad, excelentemente ubicada y bien comunicada con el aeropuerto, les recomiendo este hotel.

6 Comments

  1. JM 2 enero, 2018
    • Hernan Van Norden 3 enero, 2018
  2. Roberto 2 enero, 2018
    • Hernan Van Norden 3 enero, 2018
  3. Carlos 9 enero, 2018
    • Hernan Van Norden 9 enero, 2018

Leave a Reply